La terminación de mi contrato en Brigham Young University como profesor visitante, terminó cuando debía, esto es a fines de Junio del 2004; sin embargo, el mes de Julio, que habíamos dispuesto para preparar el viaje, transcurrió muy rápidamente. En parte por que Guillermina dedicaba más de 12 horas diarias a su negocio en
4Life y yo tuve que empacar prácticamente todo lo que nos trajimos. Nos deshicimos de muchísimas cosas, pues el costo de transportarlas hasta Plattsburgh, NY, era mucho mayor que el de volverlas a comprar en ese lugar (al menos eso creíamos).
Guillermina, Steve Hymas, Carlos Ramírez y Sue Hymas posan en su comida de despedida. Todos los
que están en la línea de Guille se quedaron muy tristes por que ella ya no iba a estar con ellos, haciéndoles crecer sus redes, despejándoles sus dudas y animándolos para seguir adelante. Guillermina hizo crecer su negocio en una forma impresionante. Las personas que aparecen con ella en esta foto son sus
"up-lines".
Estando todo ya empacado y casi listos para salir, Guille, Chavito y su papá, se despidieron de
Armando. En esta foto Armando aparece lastimado por que el día anterior había jugado volleyball en una cancha de "arena" (en realidad era
grava).
La mudanza había de efectuarse por una compañía de nombre "help-u-move", la cual resultó ser poco seria, cancelándola tres días antes de la fecha acordada tres semanas atrás. Esto nos obligó a contratar otra compañía "ABF U-Pack", la cual no sólo fué mucho más seria, sino también bastante más barata. El único inconveniente fue que, con tan poca anticipación, ya no pudieron conseguir un camión para dejarlo en nuestra puerta, así que tuvimos que meter todo en un "U-Haul" y llevarlo a la más próxima terminal, en Salt Lake City, para después pasarlo al camión de ABF. Esto resultó toda una aventura, nos ayudaron 3 muchachos hispanos (Edén y Pablo -de México, y un chico argentino cuyo nombre no recuerdo). Después de varias horas, pudimos acomodar todas nuestras pertenencias usando sólo 6 pies lineales del camión. Todo quedó comprimido, los colchones tomaron la mayor parte de la presión, y al final colocamos una pared de madera que se fijaba con un aparejo de dudosa resistencia. Sin embargo, como después averiguaríamos en Plattsburgh, la pared sostuvo toda la presión adecuadamente durante los días que duró la mudanza. Al mandar nuestras cosas por estos camiones no sólo nos evitamos tener que manejar un U-Haul, remolcando nuestro carrito, sino que nos salió considerablemente más barato. El viaje en las camionetas U-Haul hubiera salido carísimo sólo por la gasolina, que alcanza en algunos estados (NY entre ellos), más de $2.00 dólares por galón. En cambio, hicimos el viaje en nuestro cochecito viejo, el
cual es sumamente económico.
A pesar de haber enviado casi todos nuestras haberes en un camión, siempre quedaron atrás muchísimas cosas, las cuales ocupaban toda la cajuela y más de la mitad del asiento
trasero.
El primer día cruzamos el estado de Utah y también el de Wyoming. El paisaje en este último estado no es muy diferente del de Utah.
Tuvimos mucha suerte, no sé si buena o mala, pero al llegar ya fatigados a la ciudad de Cheyenne, en donde queríamos pernoctar, nos dijeron que durante esos días se celebraba la principal fiesta de la región y que no había cuartos de hotel disponibles en 160 millas a la redonda, así que en lugar de dormir decidimos seguir viajando hasta nuestra siguiente escala programada: Omaha, Nebraska.
Esa noche fue muy larga, pues seguimos viajando y viajando, deteniéndonos a veces a probar suerte para encontrar hospedaje, lo cual no sucedió hasta Omaha, en cambio, sí descubrimos que nuestro cochecito se sobrecalentaba y que casi todo el aceite se había consumido por evaporación. Al no querer arrancar nuevamente, nos dimos cuenta de la gravedad de la situación, afortunadamente traíamos varias botellas de aceite y después de aproximadamente una hora, nuestro carrito volvió a arrancar, mientras tanto, disfrutamos de la
luna.
En Omaha pudimos llegar a un hotel "Hampton Inn" con instalaciones decentes, en donde sin embargo, no pudimos conectarnos a Internet, pues sólo tenían un puerto de datos, lo que nos requería contar con un servicio de Internet por modem, lo cual no hicimos. En cambio, pudimos descansar y comimos muy sabroso en los restaurantes "Perkins". Guille y yo nos ejercitamos en su "fitness room". Guillermina no perdió el tiempo y habló con varios hispanos acerca de 4Life, tratando de convencerlos de que se unieran a su línea. No pudimos estar en Omaha más de 24 horas, así que seguimos adelante hacia Nauvoo,
Illinois, una ciudad de importancia histórica para los mormones, pero en realidad se trata de un sitio bellísimo. En el camino a Nauvoo, Illinois, pasamos por Des Moines, la capital de Iowa. Esta ciudad es muy bonita y apacible, como todo el estado de Iowa. No nos esperábamos encontrar arquitectura de buen gusto en el centro, pero la tienen, como muestra la parte superior de este edificio en el centro de Des Moines:
Al atravesar Des Moines, Iowa, nos llamó la atención este edificio con cúpulas doradas, Guille y Chavito pensaban que era una catedral, pero se trata del capitolio, la sede de los poderes del estado:
Decidimos visitar el edificio, pero al intentarlo tuvimos que dar un pequeño rodeo que nos llevó bastante accidentalmente al restorán "San Pancho", operado por emigrados de Aguascalientes y del mismísimo San Pancho, famoso por sus carnitas. La comida es ahí deliciosa y sana, los baños están limpios y los dueños son muy amables y emprendedores, lo recomendamos con énfasis. Para nosotros, este lugar fue un oasis no sólo en nuestro viaje, sino en toda nuestra estancia en los Estados Unidos.
Durante todo el camino tuvimos problemas con nuestro carrito, que al detenerse después de haber andado un buen trecho, en ocasiones no quería volver a arrancar hasta que se hubiera enfriado. Sin embargo, lo mantuvimos siempre dentro de un rango razonable y nunca dejamos que bajara demasiado el nivel de aceite.
Desde antes de partir Guille y yo habíamos decidido llegar a Nauvoo, aunque sabíamos que Chavito no quería, pues atraviesa por su época de rebelión a la Iglesia. Sin embargo, no nos arrepentimos. Desde que nos aproximábamos al cruce del Río Mississippi la vegetación y la atmósfera cambiaron. Llegamos en la tarde, pero con suficiente luz de día todavía para admirar el Templo de Nauvoo:
Al anochecer, esta otra vista del Templo nos recordó a José Smith:
La casa que ocupó el Profeta José Smith antes de construirse la casa mayor:
Esta era la vista del Mississippi que tenía la familia del Profeta desde su casa, no era de extrañar que le gustara tanto el lugar:
Esta otra vista del Mississippi fué obtenida por Chavito:
Guille y Salvador frente a la cárcel de Carthage, Illinois:
El lugar donde cayó el Profeta al ser asesinado en la cárcel de Carthage:
Luego de visitar Nauvoo y Carthage nos dirigimos a Chicago, llegamos casi de noche y lo primero que hicimos fue dirigirnos a la Torre Sears, la cual estaba abierta. En el elevador pudimos escuchar conversaciones en más de 4 idiomas diferentes.
Desde la Torre Sears en Chicago:
Un turista interesante en la Torre Sears:
Salvador y Guillermina en la Torre Sears, en Chicago, Illinois. Saliendo de ahí
tuvimos una aventura un tanto desagradable, pues llovió muchísimo y pasamos
por encima de una coladera medio abierta, golpeando la parte baja del coche:
Una parejita por los caminos de Michigan, adonde llegamos gracias a un error de
Salvador, quien tomó la dirección opuesta en la autopista, llegando a Grand
Rapids, en lugar de ir hacia Port Huron. No queriendo recorrer la autopista
nuevamente, nos fuimos por caminitos laterales con escenas y lugares muy
interesantes y hermosos. En esos caminos hay coches usados en venta cada 200
metros. Al final de ese día llegamos a Port Huron, Michigan, hospedándonos en
un Hampton Inn gracias a un cupón que encontramos en una de tantas
publicaciones que recogimos en una área de descanso. El hotel resultó ser muy
bonito, además tuvimos Internet inalámbrico, gracias a lo cual pudimos
rastrear nuestra mudanza, checar nuestro correo, nuestro saldo en el banco, etc.
El hotel tenía alberca, jacuzzi y gimnasio. No pudimos usar más que el
gimnasio por falta de tiempo:
Un miembro del Jet-Set en Hamilton, Ontario, en Canadá. Cerca de este lugar
está un restaurant en donde comimos sandwiches de corned-beef caliente, servidos por un mesero mexicano.
La dueña es una señora muy agradable y platicó mucho con nosotros, a Guille
le regaló dos tartas muy sabrosas:
Por fin, llegamos a las cataratas del Niágara, por el lado canadiense:
Las cataratas del Niágara inspiran a Chavito a meditar:
Guille y Salvador también disfrutaron de la vista:
Chavito y Salvador Sr. abordaron el "Maid of the Mist", desde donde las cataratas se aprecian a otro nivel.
A todo mundo le dan un impermeable barato, pues en la caída del agua se produce
mucha llovizna:
El barquito llega cerca de la caída del agua:
Después de visitar las cataratas del Niágara nos dirigimos a Palmyra, NY,
lugar de interés sólo para los miembros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los últimos Días, ahí vimos una cabaña reconstruida exactamente sobre los cimientos de aquella en donde José Smith vio al ángel Moroni, probablemente en un escenario como este:
Guille se ve preciosa en la "arboleda sagrada", cerca de donde José Smith tuvo la Primera Visión. El paisaje es realmente hermoso.
Nótese la intensidad del color verde en el Estado de Nueva York, es algo de lo
que más nos gusta, no habíamos visto vegetación tan frondosa y verde hacía
mucho tiempo.
Los Smith construyeron esta casa, José Smith ayudó a hacerla:
Vista desde la colina Cumorah, en Palmyra, NY, donde José Smith obtuvo las planchas de oro de donde se tradujo el Libro de Mormón:
La colina Cumorah es empinada:
Al salir de Palmyra nos dirigimos hacia Binghamton, NY, en donde nos encontramos con nuestros amigos Inés y Vicente Lozano, con quienes posamos en SUNY, en donde obtuve una maestría en
1987. Vicente trabaja para una compañía aeronáutica importante. SUNY-Binghamton
ha cambiado algo desde que estuvimos, añadiendo objetos como el reloj que se ve
en el fondo en esta fotografía.:
Guille mostró a Chavito una de las casas en que habitó la familia en los años en
Binghamton. No pudimos encontrar a nuestros antiguos caseros Chip y Bonnie:
Por fin llegamos a Plattsburgh, esta es la sala del departamento donde viviremos nuestro primer año aquí (sin muebles):
Esta estructura era la casa de los carruajes de una mansión que estaba donde ahora se levanta el edificio donde vivimos, esta es una vista desde nuestro balcón:
Esta es otra vista desde el mismo balcón de nuestro departamento, más atrás
hay un jardín:
Plattsburgh es un lugar muy bonito, esto es parte del campus de SUNY, en donde ahora trabajo,
las esculturas que se ven por todo el campus son obra de los estudiantes:
Este edificio también está en el campus, ahí daré una de mis clases:
Mi oficina está en este edificio:
A los patos les encanta ir a la universidad:
Más esculturas de los estudiantes de SUNY:
Otra vista del Campus de SUNY:
Encima de este edificio (en SUNY), hay un campanario que toca todo tipo de melodías
(hoy tocó "Feelings", a las 12:30pm), y también da la hora:
La familia en su nuevo habitat:
Bill Teter, nuestro primer anfitrión, nos ofreció una cena con borrego asado y verduras cultivadas en su jardín, estuvo realmente deliciosa:
Nos encanta el lugar, día con día nos llevamos sorpresas agradables, como la de ver que la comida buena y sana es fácilmente accesible aquí. La gente es muy amable y muy consciente en este lugar, todos nos han tratado muy bien, es una hospitalidad a la que no estábamos realmente acostumbrados. La gente del lugar es en su mayoría clase media, pero educada y culta, sin ser presuntuosa. Los alrededores son impresionantemente bellos, no sé cómo es que no he obtenido fotos del lago Champlain, el cual es impresionantemente bello, pero sigan al pendiente, ya viene el otoño, el cual es glorioso por aquí.
Salvador Gutiérrez' Homepage Plattsburgh State University of New York Computer Science